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¿A qué vuelven a las calles el 15 de mayo?

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Los últimos casos de corrupción que salpican al PP, han motivado que el Frente Cívico de Julio Anguita haya convocado concentraciones para el día 15 de mayo. Éstas están convocadas frente a los organismos de la Administración de cada ciudad española, y buscan que el pueblo español exija investigaciones sobre las actuaciones de los cargos judiciales elegidos por el Gobierno. Investigaciones sobre determinadas empresas implicadas en casos de corrupción y sobre las relaciones entre determinados cargos públicos con imputados.

La llamada del Frente Cívico va más allá, ya que pretende que dimita todo aquel cargo público que esté implicado en algún caso de corrupción.

Si lo que se quiere es desgastar al Gobierno al no prosperar una moción de censura, me parece factible el objetivo. Pero entiendo que los convocantes quieren ir más allá, y tratar de que a partir de ahora se castigue a todo aquel político implicado en cualquier caso de corrupción, por mínimo que sea.

Es, en este último aspecto donde creo que una vez más van a fracasar. Por mucha presión ciudadanía que haya en contra de la corrupción, no va a cambiar nada sustancial en el sistema. En éste no hay separación de poderes, y ningún partido plantea que la haya, incluido Podemos (véase los programas electorales de las cuatro principales formaciones). En una ocasión Errejón denunció que no se respeta la separación de poderes. Es decir, él ya asume que la hay. No existe tal porque son los principales partidos quiénes eligen a los miembros del Consejo General del Poder Judicial, es decir, al Gobierno de los jueces. No existe tal ya que sólo hay elecciones al Parlamento. En este sentido es normal que los peces gordos del Régimen se vayan de rositas cuando han cometido un delito.

Se podría pensar que dado que hay jueces y fiscales más independientes y algún político limpio, la presión de la calle les ayudaría a luchar contra los corruptos desde dentro. Esto es un esfuerzo inútil, ya que la cuestión aquí es quién tiene el poder:  la connivencia entre las empresas y bancos del IBEX y los dos principales partidos, el PP y el PSOE. En medio están los grandes medios de comunicación, controlados por unos y otros.

Estoy seguro que la mayor parte de los que protestarán el día 15 de Mayo, esperan un futuro Gobierno de "izquierdas". Es decir, con un Ejecutivo controlado por Podemos esperan que el poder pase de la élite política-económica al pueblo.  Esta es una visión totalmente errónea, ya que Podemos defiende lo que hay, una oligarquía donde existe:

Partidos y sindicatos estatales, los cuales son propios de las dictaduras. La única diferencia es que con los sistemas fascistas y comunistas había un único partido y sindicato. Ahora las prebendas del Estado se la reparten entre más. Así es en toda Europa continental y Podemos quiere mantenerlo.

Control de la justicia por el Gobierno y las asociaciones de jueces vinculadas a partidos políticos. Por tanto, falta de separación de poderes e impunidad.

Sistema electoral proporcional de listas. Este sistema no es representativo, luego da más poder al partido en detrimento del que vota, que no elige a una persona que pueda revocar, sino a una lista que controla el aparato. El partido morado quiere mayor proporcionalidad, luego....

Comunidades Autónomas. Éstas no tienen justificación política. Se crearon exclusivamente para enchufar a militantes y a sus allegados. Hoy gestionan dos tercios del gasto total sin control alguno, algo que no sucede en ningún país del mundo. Supone un despilfarro anual de 100.000 millones de euros. Es una fuente evidente de corrupción.

Además, ¿dónde está ahora el discurso de Podemos contra la OTAN, la UE y el Euro?, ¿dónde están las promesas de República y Proceso Constituyente? En el pacto electoral con IU se omitieron el tema de la República y de la OTAN. Parece que estos temas quitaban votos. ¡Menudo oportunismo!

Con Podemos quedaría aún más anulada la sociedad civil, al ser más proclive a un mayor intervencionismo estatal sobre la sociedad.

Por tanto, los convocantes deberían reflexionar acerca de qué es más efectivo para luchar contra la corrupción. De nada sirve concentrar a tres millones de personas en el centro de Madrid, si la inmensa mayoría acaba votando cuando toque ir a las urnas. En cambio, como apunta el gran pensador político Antonio García-Trevijano, una abstención superior al 60% derriba al sistema en cuestión de meses,  dado que aunque no pierde su legalidad, acaba con su legitimidad. Basta que se produzca cualquier pequeña manifestación para que se produzca un vacío de poder, derivado de la pérdida de autoridad del Gobierno.

García-Trevijano defiende que tras esta deslegitimación debe abrirse un periodo de libertad constituyente. Una etapa en la que los españoles podamos elegir libremente y mediante *referéndum qué modelo de Estado y de Gobierno queremos para España: Monarquía de partidos como la actual,  República Parlamentaria, República Federal, República Constitucional, etc. Los medios de comunicación deben informar con total transparencia e imparcialidad sobre las características de cada uno de estos sistemas políticos. Este proceso culminaría con el nacimiento de una nueva Constitución.

García-Trevijano es partidario de una República Constitucional. En su libro Teoría Pura de la República define las dos características básicas que debe tener este tipo de República:

Separación de poderes. Elecciones separadas entre el Poder Ejecutivo (a doble vuelta y en elección directa) y el  Legislativo. Este último no puede refrendar al primero. La independencia de la justicia se garantizaría con la elección del Gobierno de los jueces (Consejo de Justicia), exclusivamente por profesionales del mundo judicial.

Sistema electoral mayoritario uninominal. Los candidatos al Parlamento no van en una lista de partido, sino que son elegidos directamente por distritos de 100.000 habitantes. Por tanto, representan a éstos, no al partido que los pone en la lista. El distrito elige también a un suplente, que puede sustituir al diputado en caso de revocación.

Para García-Trevijano es democracia formal todo aquel sistema que cumple ambos requisitos. El enfrentamiento o la vigilancia recíproca entre distintos poderes redunda en una notable reducción de la corrupción.






* El referéndum permite que se puedan votar al menos tres opciones, al contrario que el plebiscito que sólo permite dos. En este caso el referéndum sería convocado por un Gobierno provisional.


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Sebastián Núñez
Aprendiz de la economía. Lector nocturno y aficionado al deporte.

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