Síguenos en   

¡Cómo hemos cambiado!

-

...decía la canción de Presuntos Implicados. Este año está siendo un año de revoluciones, no las ha provocado el hambre, no las ha creado una crisis económica... las ha forzado un “bichito” que creíamos que se quedaría en Asia y del que sólo tendríamos noticias por la televisión. El 17 de febrero creí que muchos países de Europa mantendrían a raya a la COVID-19 y que China probablemente tendría un gran problema que, tal vez, cambiaría el sistema industrial mundial en favor de India y de EE.UU.

Ninguno de los cambios vinieron por ahí obviamente.

El año pasado una niña indignada pedía a las potencias industriales del mundo que dejase de contaminar de inmediato. Y teníamos la sensación que como mucho recibiría palmaditas en la espalda, pues... ella se llevó premios y aclamación mundial... y el coronavirus bajó los humos a China y a Europa. Paradojas de la vida, Greta, la niña, vive en un país donde la población no está confinada a diferencia de medio planeta.

De la noche a la mañana España dejó de ser un país turístico. Es más, el pasaporte español que daba unos poderes excepcionales y difíciles de igualar en el mundo para viajar en la primera mitad de marzo progresivamente dejó de tener valor ni siquiera tiene sentido.

La Unión Europea se veía asediada por los deseos de los populistas de derechas de controlar la inmigración, lo que era visto como racismo puro que imitaba los anhelos del electorado de Donald Trump... y ¡plof! ¡Abracadabra coronavirus! Todas las fronteras cerradas. Ahora si una patera viene de Marruecos, es la excepción, no la regla.

En España, la recogida de fruta ha dependido siempre de laboriosos inmigrantes que iban a la España vacía, ahora depende de españoles en paro que van a empezar a apreciar el trabajo en el campo. Si la extrema derecha – sea lo que sea que signifique eso –  planease esto, no lo conseguiría en mil años.

En Alemania, ante la falta de trabajadores del campo, importan los inmigrantes y en EE.UU. se lo piensan dos veces antes de expulsar a un jornalero inmigrante. A los votantes, les gusta comer.

Durante años los ecologistas se quejaban de lo contaminante que eran los aviones... y ¡plof! ¡Abracadabra coronavirus! Lo único que veo volar son los pájaros que han tomado al asalto las ciudades. El tráfico aéreo en Europa se ha reducido al mínimo.

Y si los ecologistas soñaban con ganar la batalla a los coches y al motor de explosión... Ahora las bicicletas y los patinetes eléctricos han tomado al asalto las ciudades.

Ha bajado el consumo de petróleo tanto que en Texas te dan dinero por llevarte barriles de petróleo.

¿Tu vecino se quejaba de las ruidosas discotecas? Pues ahora lo raro es que oiga gente en la calle... tal vez oirá un grillo y las golondrinas.

Pensemos en otro sueño loco que el coronavirus haya hecho realidad en una sociedad a la que le gustaba ir a trabajar, tal vez, para huir de los parientes... ¡Plof! Teletrabajo, impresoras 3D, teleducación para los niños, ¡exámenes a distancia!, copiarse en los exámenes es casi una industria...

Otra escena surrealista... que recuerde a Espinar tomándose una Coca Cola, después de rajar de dicha compañía... ¡Iglesias vistiendo de ZARA! ¡Con aires de izquierda pija! ¡Vaya! El rebelde comunista se quejaba de las donaciones del dueño, Amancio. Y ahora, resignado se calla cuando el multimillonario compite gratis con el Gobierno de España por proporcionar mascarillas y batas a nuestros sanitarios...  

Más... más... Ciudadanos, un partido venido a menos por negarse a pactar una coalición de Gobierno con Pedro Sánchez, un partido que ha pasado de 57 a 10 escaños... lleva un mes arrancando concesiones a Pedro Sánchez, mientras que el resto de la oposición no pinta nada.

Más locuras... Pedro Sánchez ha pasado de enviar a Franco a Mingorrubio a tener poderes ejecutivos jamás vistos en la democracia española. Y de negociar con Torra más privilegios económicos para la Generalitat de Cataluña a suprimir el sistema autonómico y resucitar las provincias como unidades claves de vertebración territorial. … y el Ejército desfilando por Barcelona para ayudar en la lucha contra el virus.

El lugar donde los españoles tienen más libertades ha dejado de ser Madrid y Barcelona para ser las islas de Canarias y Baleares. España, puesta patas arriba.

Los ERTE y la flexibilidad laboral eran criticadas por el PSOE y más tarde por Podemos. Pero cuando una pandemia viene, el Gobierno hace tragar los ERTE a las empresas, porque no quieren despidos ni parados en las estadísticas.

Antes de la crisis sanitaria si trabajabas como un rider repartiendo comida en bicicleta, eras un currante, ahora eres un trabajador estratégico. Antes, ser trabajador de supermercado carecía de prestigio, ahora tiene más importancia que trabajar en el Ministerio de Consumo.

España ha pasado de ser de los países con mayor esperanza de vida en el mundo a ser uno de los países con más muertes por COVID-19 cada 100.000 habitantes. Además fruto de esta horrorosa pandemia y el caos sanitario, muchos españoles han muerto solos en casa. Ahora la crisis económica – la española va a ser de récord –  puede producir más muertes por culpa de la caída de calidad de vida, por depresiones que lleven a suicidios o a disturbios violentos. Así que si alguien piensa que el confinamiento es una política ecológica sostenible y maravillosa, te digo yo que no.

Hace cinco meses el plástico era el enemigo número uno que teníamos que expulsar de nuestras vidas y de repente las bolsas de basura se convirtieron en batas para enfermeros y médicos.

Sí, hemos cambiado. Ya no estamos para tonterías.


-

Comentarios

Comentar

Otras noticias

Rafael David Fernández
Periodista y Economista, en búsqueda de la verdad y las fronteras de lo posible.
 © 2020 Economía Abierta .com   |   Aviso legal   |   Política de cookies   |   Política de privacidad   |   Contacto: admin@economiaabierta.com / info@economiaabierta.com