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Cómo puede beneficiarse del disparate fiscal entre comunidades autónomas

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Los contribuyentes para un mismo nivel de ingresos e igual patrimonio no pagan lo mismo en todo el territorio español. Existen una serie de impuestos tales como el Impuesto sobre la Renta de la Personas Físicas (IRPF), el Impuesto sobre el Patrimonio, el Impuesto de Donaciones y el Impuesto de Sucesiones que vislumbra que todos los españoles no somos iguales para Hacienda (recordemos, para mismo nivel de ingresos y mismo nivel de patrimonio).

El IRPF no difiere considerablemente entre unas comunidades autónomas y otras.

Para el resto de impuestos anteriormente citados (Impuesto sobre el Patrimonio, Impuesto de Sucesiones y Donaciones) si existen grandes diferencias entre regiones. En algunos casos las diferencias son una tomadura de pelo y nada igualitarias.

Para transmitir su patrimonio usted puede hacerlo en vida o cuando fallezca. No obstante sus descendientes pagarán más o menos por heredar su patrimonio en función de dónde haya pasado usted sus últimos años de vida. No es lo mismo pasarlos en Andalucía que en Madrid. Existe una gran diferencia.

Una buena estrategia fiscal para transmitir su patrimonio

Tenga en cuenta que lo que voy a explicar a partir de aquí tiene efecto sobre los hijos.

Una buena estrategia fiscal para transmitir su patrimonio a sus descendientes lo más intacto posible consiste en cambiar de residencia por razones fiscales para rebajar significativamente el impuesto que grava las herencias y las donaciones.

Requisitos orientativos que los padres deberían cumplir para que la operación sea factible

1.- Estar jubilados y poder establecer su residencia donde quieran.

2.-Tener una segunda residencia en una comunidad autónoma con una hacienda autonómica menos confiscatoria. En este caso convierta ésta en su vivienda habitual.

Normas fiscales a tener en cuenta

1.- El IRPF y el Impuesto sobre el Patrimonio se declaran todos los años y se le aplica la normativa de la comunidad en la que más días haya residido el contribuyente durante el ejercicio.

2.- El Impuesto de Sucesiones sólo se declara cuando se recibe una herencia y se le aplica la normativa de la comunidad en la que más tiempo haya residido el fallecido en los cinco años previos a su fallecimiento. Es decir, tendrá que pasar como mínimo más de dos años y medio en esa región.

3.- El Impuesto de Donaciones lo declara el que recibe una donación y se le aplica la normativa de la comunidad en la que resida el donatario. Excepto que el bien donado sea un inmueble, en dicho caso se le aplicará la normativa de la región en la que esté situado.

Cómo nos controla Hacienda

1.- Hacienda está formada por personas altamente cualificadas y cuenta con unos sistemas de información informáticos cruzados que son capaces de detectar y registrar cualquier cambio de residencia ficticio. Por ejemplo, si dice tener su residencia en una localidad, pero sus insumos de luz y agua no corroboran tal hecho, Hacienda puede saberlo.

Trucos para no tributar dos veces por la misma cosa

Cuando fallece unos de los progenitores, el viudo o la viuda puede renunciar a su parte de la herencia, pasando ésta a formar parte de sus hijos. De otro modo, el viudo o la viuda tendrá que pagar impuestos por lo recibido y sus hijos volverán a hacerlo cuando fallezca el viudo o la viuda. Por lo que se tributaría en dos ocasiones por la misma cosa.

Lo anteriormente citado depende de nuestra relación familiar (incluidas las parejas de nuestros hijos e hijas). Se han dado casos en los que la madre o el padre ha renunciado a la herencia y su(s) descendiente(s) al pasar a ser titular(es) de pleno derecho han dejado a su padre o a su madre “en la cuneta” en buena parte de los casos influenciados por terceras personas.

Así que si no está seguro al 101% mejor no se arriesgue. Porque en definitiva es un riesgo. Además la ley no ampara al heredero que renuncia a una herencia. En buena parte no se sabe por qué.

Otro truco para ahorrar impuestos

Otra estrategia es donar parte de nuestro patrimonio con una periodicidad mínima de tres años y un día, según la normativa vigente. Dado que el tipo impositivo aumenta conforme más valor tiene la cosa donada, le estaríamos ahorrando dinero a nuestros descendientes. Además se le suma el hecho de que el tipo impositivo de esa comunidad autónoma siga siendo favorable.

El donante debe declarar la donación y si lo donado es más valioso al transmitirlo que cuando se adquirió, deberá pagar el IRPF correspondiente dado que el bien ha aumentado de valor.

Si se donan inmuebles, los hijos tienen que pagar el impuesto de donaciones y el Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana o plusvalía municipal, igual que si los hubieran vendido o heredado.

Hay que tener en cuenta que existen bonificaciones en el Impuesto de Donaciones en algunas comunidades autónomas.


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Javier C. Salazar

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