Síguenos en   

La verdad sobre la devaluación del yuan

-

Foto de archivo. / Billetes de 100 yuanes. . /

La incertidumbre sobre la economía china está agitando los mercados globales y las previsiones de crecimiento de los principales países del mundo. La incertidumbre se ha apoderado de los mercados. Los principales índices mundiales se volvieron a resentir. Los datos económicos, incluidos los relativos a la inversión, la producción, el consumo y el comercio se han deteriorado significativamente.

Todo ello ha provocado que el Banco Popular de China, el banco central, se viera obligado a devaluar la moneda china, el yuan, frente al dólar y en contrapartida frente al euro. Esto ha ocasionado un tsunami en los principales índices mundiales, entre ellos el IBEX35.

La gran pregunta ahora es: ¿Qué está sucediendo realmente en la economía china? ¿Cuándo se calmarán los mercados? ¿Desaparecerá la incertidumbre con el paso del tiempo, o aumentará?

Las autoridades chinas han establecido el objetivo de mantener la economía con una tasa de crecimiento en torno al 7% sobre una tasa de inflación ajustada. Pero los cambios en la tasa de crecimiento real no reflejan claramente un repunte de su economía.

En el segundo trimestre de 2015, la economía de China creció en torno al 7% en términos reales -cumpliendo los objetivos de crecimiento-. En el mismo período del año anterior, 2014, el crecimiento fue del 7,5%.

El crecimiento del segundo trimestre 2015 hace pensar que la economía china se está desacelerando gradualmente en el último año, entre un 0,5% y un 1%, quizás un poco más.

El primero refleja con mayor veracidad la condición del país en materia de crecimiento, pues muestra la cantidad de bienes y servicios producidos y los adapta a las variaciones de la inflación.

Pero los cambios en la tasa de crecimiento nominal -la que no descuenta la variación de precios en el cómputo- muestran una realidad totalmente diferente. Los cambios relativos al crecimiento nominal, es decir, las variaciones en el crecimiento en función de la cantidad de bienes y servicios producidos ajustados a las variaciones de la inflación, refleja las condiciones económicas a la que se enfrentan las empresas y los consumidores en China con más exactitud, que las que muestra el crecimiento real.

En el tercer trimestre de 2013, la tasa de crecimiento nominal de China comenzó a caer. Se redujo en el primer trimestre de 2015 al 5,85%, muy por debajo de la tasa de crecimiento real que fue del 7% para el mismo periodo.

Fue la primera vez que el crecimiento real superó al crecimiento nominal. Si la situación persiste, las preocupaciones aumentarán sobre una posible deflación en la primera economía de Asia.

En la pasada primavera, el banco central comenzó a aplicar una política monetaria enfocada al tipo de cambio efectivo del renminbi, lo que demuestra la importancia del yuan para la economía china. El tipo de cambio real efectivo de la divisa aumentó alrededor de 20 puntos porcentuales desde el segundo trimestre de 2014 hasta el primer trimestre de 2015. Sin embargo, el tipo de cambio efectivo del yuan comenzó a caer en el segundo trimestre de 2015.

La devaluación del yuan frente al dólar del 11 de agosto está en línea con la política monetaria que ha ido realizando el banco central de China a finales del primer trimestre de 2015. El mensaje que con su política monetaria quiere transmitir las autoridades chinas es que China ha invertido la tendencia creciente del yuan. Y de que en caso de que no ocurrra, pondrá todos los medios posibles para conseguir ese objetivo.

El crecimiento nominal superó el crecimiento real de nuevo en el segundo trimestre de 2015, debido a las medidas gubernamentales como el fomento de la obra pública.

Pero el debilitamiento de la economía china no muestra señales de detenerse, con las cifras económicas para julio que muestra que el crecimiento del consumo pierde fuerza así como la producción.

Toda minusvalía de la economía china, toda desaceleración económica incrementará la agitación social. Lo que más teme el gobierno comunista capitalista de China no es el devenir de su economía, sino la agitación social. El cambio de régimen. La democracia.

China probablemente continuará con las medidas de estímulo convencionales, como más préstamos de los grandes bancos y el aumento de la inversión en ferrocarril, aeropuerto y otros proyectos de infraestructura - al menos por un tiempo.

Mientras tanto, el ritmo de las reformas económicas de China podría aflojarse. El país se enfrenta al enorme desafío del ajuste de su sobre-producción, la consolidación de industrias, con empresas competitivas y exceso de instalaciones.

Sin duda, todos los cambios que la economía de China está obligada a materializar podría hacer que la situación del empleo empeorase. Pero rehuir hacerlo retrasaría el progreso y los esfuerzos para que la economía sea más eficiente.

Las autoridades chinas se encuentran bajo una creciente presión para equilibrar su economía, relanzar el crecimiento económico en el corto plazo y garantizar un crecimiento económico estable en el mediano y largo plazo.


-

Comentarios

Comentar

Otras noticias

Javier C. Salazar

Contenido más reciente

 © 2017 Economía Abierta .com   |   Aviso legal   |   Política de cookies   |   Política de privacidad   |   Contacto: admin@economiaabierta.com / info@economiaabierta.com